PALABRAS DEL SANTO PAPA FRANCISCO (Jn 6,16-21)
Recibido
Detrás del caminar sobre las aguas hay un mensaje no inmediato, un mensaje para que acojamos nosotros. De hecho, en aquella época las grandes extensiones de agua eran consideradas sedes de fuerzas malignas no dominables por el hombre; especialmente si eran agitadas por la tempestad, los abismos eran símbolo del caos y hacían referencia a las oscuridades de los infiernos. Entonces, los discípulos se encontraban en el medio del lago en la oscuridad: en ellos está el miedo de ahogarse, de ser absorbidos por el mal. Y aquí llega Jesús, que camina sobre las aguas, es decir por encima de las fuerzas del mal, (…) Es todo un mensaje que Jesús nos da. Este es el sentido del signo: los poderes malignos, que nos asustan y no logramos dominar, con Jesús se redimensionan inmediatamente. Él, caminando sobre las aguas, quiere decirnos: “no temas, yo pongo bajo los pies a tus enemigos” - bonito mensaje: “yo pongo bajo los pies a tus enemigos” -: ¡no las personas!, no son esos los enemigos, sino la muerte, el pecado, el diablo: estos son los enemigos de la gente, nuestros enemigos. Y Jesús estos enemigos los pisa por nosotros. Cristo hoy repite a cada uno de nosotros: “¡Animo, soy yo, no temas!”. Ánimo, es decir, porque estoy yo, porque ya no estás solo en las aguas agitadas de la vida. (Papa Francisco, Angelus, 13 de agosto de 2023)
ELEGIR SIEMPRE EL CAMINO HACIA DIOS
Recibido
El matrimonio es difícil. El divorcio es difícil. Elige tu dificultad.
La obesidad es difícil. Estar en forma es difícil. Elige tu dificultad.
Estar endeudado es difícil. Ser financieramente disciplinado es difícil. Elige tu dificultad.
La comunicación es difícil. No comunicarse es difícil. Elige tu dificultad.
La vida nunca será fácil. Siempre será difícil. Pero podemos elegir nuestra dificultad.
Dios nos permite elegir el camino hacia Él, no es el más fácil, ¡pero si es el más seguro!La senda de los justos es como la luz del alba, que se va esclareciendo hasta pleno día. Pero el camino de los malos es tenebroso, no saben dónde tropiezan.
Proverbios 4: 18-19